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comentario de mapas de situación sinóptica. ignacio martín jiménez ASESORÍA DE CIENCIAS SOCIALES CFIE VALLADOLID II |
| CONCEPTOS BÁSICOS |
El
tiempo atmosférico está regulado por la posición de los centros de acción de
la atmósfera. Los anticiclones son áreas de altas presiones relativas (siendo
el valor normal, a 24 ºC y sobre el nivel del mar, 1 atmósfera o 1013 mb o 776
mm. de mercurio del barómetro), y cuyas isobaras tienen valores menores a
medida que se alejan del centro del anticiclón (representado por la letra
“A”); las bajas presiones se encuentran por debajo de los valores normales,
y las isobaras tienen valores crecientes a medida que se alejan del centro. El
aire circula de los anticiclones a las borrascas.
La causa de todos los movimientos atmosféricos es el
calentamiento desigual de la superficie terrestre por el Sol:
como consecuencia de las diferencias resultantes en la temperatura,
existe una compleja circulación atmosférica que, como uno de sus efectos,
produce la transferencia de calor desde las regiones más cálidas hacia los
polos.

La circulación general de la atmósfera responde a los
siguientes puntos:
-
En los trópicos, la circulación atmosférica sigue un
patrón meridional, llamado célula tropical de Hadley, en el que el aire
desciende en cinturones situados en torno a los 30º de latitud N y los 30° de
latitud S respecto del ecuador y asciende en las inmediaciones de éste. A baja
altitud hay una deriva general del aire hacia el ecuador, mientras que a mayor
altitud se produce una deriva compensadora hacia los polos, que completa la célula.
Al converger las dos corrientes superficiales hacia el ecuador desde el Norte y
el Sur en un cinturón de bajas presiones llamado de calmas ecuatoriales, éstas
se ven obligadas a ascender, expandirse y enfriarse. La humedad del aire se
condensa formando nubes, que tienden a producir lluvias frecuentes sobre el área.
El cinturón de convergencia tiende a desplazarse unos cuantos grados al Norte y
al Sur con los cambios de estación.
-
A 30º de latitud N y a 30° de latitud S respecto del
ecuador, los ramales descendentes de la célula se calientan por efecto de la
compresión, y las posibles nubes presentes tienden a evaporarse. Como
resultado, el tiempo es cálido y soleado, y predominan los climas desérticos.
Debido a la rotación de la Tierra, las corrientes de aire ecuatoriales,
llamadas vientos alisios, son desviadas hacia el Oeste y, por consiguiente,
soplan del Noreste en el hemisferio norte y del Sureste en el hemisferio sur.
Las corrientes de retorno, de gran altitud, tienen a convertirse en vientos del
Oeste (en términos meteorológicos, los vientos se nombran en función de la
dirección desde la que soplan).
-
A latitudes medias y altas, los rasgos más notables de
la circulación atmosférica son los ciclones y anticiclones migratorios, y sólo
emerge una imagen clara de la circulación global cuando se obtienen los valores
medios de estos movimientos durante varios días. Esta circulación procede del
Oeste en casi en todo el mundo, y su velocidad aumenta rápidamente con la
altitud hasta unos 23 km, donde la velocidad media del viento puede superar
los 160 km/h. La presión a nivel del mar disminuye hacia el Norte desde
los 30º hasta los 60º de latitud, donde tiende a producirse un mínimo, y a
los 60º de latitud N se desarrolla un anticiclón poco profundo en el que
prevalecen los vientos del Este.
La circulación media al Norte de los 30º de latitud
tiende a ser fuerte durante el invierno, cuando se producen las mayores
diferencias en temperatura entre las latitudes altas y bajas. Los cinturones de
altas y bajas presiones situados en los 30º y los 60º de latitud N se
desplazan ligeramente con las estaciones, tendiendo a seguir al Sol hacia el
Norte y hacia el Sur. Los continentes ejercen también una notable influencia
sobre el flujo medio, y sus efectos son sobre todo llamativos en el hemisferio
norte, donde el contraste entre la temperatura de las masas terrestres y la de
los océanos es máxima. Durante el invierno se desarrollan sobre Norteamérica
y Asia anticiclones muy fríos, mientras que en verano tienden a prevalecer las
bajas presiones cálidas. Los sistemas de vientos estacionales asociados a estos
patrones de presión reciben el nombre de monzones; son muy llamativos en la
India y el Sureste asiático.
Para el comentario del mapa del tiempo debemos tener
en cuenta los siguientes aspectos
1.
La circulación del viento es dependiente del gradiente de presión
entre dos masas de signo contrario. Aunque teóricamente debería circular
perpendicular a las isobaras, por efecto de la ley de Coriolis adopta una
dirección que tiende a ser paralela a las isobaras, especialmente cuando la
circulación del aire es de gran intensidad. En las bajas presiones, circula en
el H. Norte en sentido contrario a las agujas del reloj, y en las altas o
anticiclones, en el sentido de las mismas. En el H. Sur sucede al contrario. Se llama fuera de Coriolis a una fuerza ficticia que
parece actuar sobre un cuerpo cuando se observa éste desde un sistema de
referencia en rotación. Así, un objeto que se mueve sobre la Tierra a
velocidad constante con una componente de dirección Norte–Sur se ve desviado
en relación con la Tierra que gira. En el hemisferio norte se desvía en el
sentido de las agujas del reloj, y en el hemisferio sur en el sentido opuesto.
El efecto se llama así en honor al físico francés Gustave–Gaspard de
Coriolis, que fue el primero en analizar el fenómeno matemáticamente.
2.
El Jet–Stream se sitúa ligeramente por encima de la superficie de 300
mb., pudiendo se observable con nitidez en el mapa de altura de 500 mb.. Esta
circulación es la responsable de la formación de centros de presión, siendo
por tanto fundamental la relación entre la corriente de chorro y la formación
de perturbaciones frontales.
3.
Las ondas del Jet–Stream producen los
principales centros de origen dinámico. Las hondas anticiclónicas producen
anticiclones en las masas de aire tropical (anticiclones subtropicales: ejemplo,
el de las Azores), mientras que las ondas ciclónicas producen las bajas
presiones en la masa de aire polar.

4.
Los anticiclones y depresiones térmicas no
mantienen su presencia en el mapa de altura, sino que generalmente suelen
corresponderse con áreas de presión de signo contrario.
5.
Las ishohipsas del chorro que adoptan una
disposición difluyente originan en superficie bajas presiones, y las
confluentes altas presiones.
6.
Las líneas isohipsas de la corriente del
chorro pierden en ocasiones su paralelismo, engrendrando altas presiones en
latitudes elevadas, que bloquean la circulación tradición del Oeste. Esta
situación puede ser en forma de rombo o de omega.

7.
El exceso de curvatura del Jet–Stream puede
provocar su rotura y el aislamiento de una masa de aire frío que queda en la
zona que corresponde a la masa de aire tropical: gota fría. La forma de
reconocer la gota fría es porque la temperatura de la masa de aire embolsada es
inferior a la del aire que la rodea.

8.
La gota
caliente sucede cuando una masa de aire cálido queda bloqueada en altas
latitudes, originando un anticiclón potente en estas latitudes.
9.
Cuando el sector cálido de una borrasca está
en fase con la zona de divergencia de
vaguada en altura, la borrasca avanzará rápidamente. En caso contrario, si hay
desfase, la traslación será lenta.

10.
La actividad de los frentes puede deducirse de
la comparación de los frentes con las isohipsas de la posición de altura:
11.
Un frente cálido es tanto más activo cuando
mayor es el ángulo que forma con las líneas de igual altitud en la superficie
de 500 mb.

12.
Un frente frío es más activo cuanto menor
sea el ángulo.

13.
Un frente cálido que tenga sobre su vertical
isohipsas con curva anticiclónica, no produce precipitaciones
14.
La parte delantera de la vaguada en altura es
el sector de ciclogénesis y precipitaciones, aunque no existan frentes en
superficie.

15.
En el sector frío posterior a un frente frío,
así como en este mismo, se producen nubes de desarrollo vertical y chubascos sólo
en el tramo en el que las isohipsas sobre las correspondientes verticales
presentan curvatura ciclónica

16.
Los frentes, tanto cálido como frío, con
disposiciones como las que reproducimos, tienden a desaparecer

La posición del Jet–Stream o corriente del chorro varía según la
epoca del año: si normalmente se mueve en torno a los 50º de latitud y a una
velocidad de 150 Km./h. (situación zonal), cuando llega el verano reduce su
velocidad y se sitúa por encima de dicha latitud, por lo que la Península
queda bajo influencia de los anticlones subtropicales; en invierno, en lo q ue
se llama la situación meridiana, se sitúa entre los 30 y 45ª, aumenta su
velocidad de giro y se ondula, englobando algunas veces el norte de África
(afectando a la Península la llegada de borrascas del frente polar, con tiempo
inestable, lluvias y nieve). El otoño y la primavera son dos etapas de transición
hacia sus respectivos solsticios.


| COMENTARIO DE UN MAPA DE SITUACIÓN SINÓPTICA. |
Para los comentarios de mapas vamos a aplicar el siguiente esquema:
a)
El mapa de superfice.
a.1–
Identificar los principales centros de acción y las figuras barométricas.

a.2–
Identificación y localización de los frentes y perturbaciones
Respecto a los centros de acción, los de mayor incidencia sobre la Penísnula
son:
Ø
El anticiclón de las Azores, dinámico,
semipermanente, que se origina en las altas presiones subtropicales, asociado a
aire tropical marino.
Ø
Los anticiclones polares atlánticos, que se
comportan como una prolongación septentrional del anticiclón de las Azores,
dejando a la Península separada de las depresiones atlánticas. Se origina en
los vientos fríos del norte o en los que por subsidencia escapan de la
circulación en chorro.
Ø
Los anticiclones continentales europeos, térmicos,
originados en el continente europeo durante el invierno, con vientos fríos y
secos asociados a heladas.
Ø
Depresión de Islandia, dinámica, que envía
a la Península vientos marítimos fríos de los anticiclones ártico y polar.
Ø
Depresiones peninsulares formadas en el
interior, que son térmicas y se forman duratne el verano, por las evlevada
temperaturas que alcanza la Meseta. Crean una situación de pantano barométrico
sobre la Península, donde pueden darse tormentas locales por convección.
Ø
La depresión del Golfo de Génova es propia
del otoño, cuando el área mediterránea se mantienen aún cáldia por lso
excesoso estivales. La inestabilidad afecta fundamentalmente al este de la Península
y Baleares.
Ø
La depresión sahariana en superficie, se
inicia en mayo y dura octubre. Envía olas de calor hacia el sureste peninsular.


a.3–
Análisis de los vientos generados por la dinámica atmosférica. Debemos tener
en cuenta que este factor depende del intercambio de masas de aire entre
anticiclones y borrascas, con la dirección del flujo que hemos indicado, de
la dirección de las isobaras (los vientos tienden a ir de forma paralela
en cada punto a la disposición de las isobaras) y del gradiente de presión.
Debemos tener en cuenta que el gradiente de presión depende de la diferencia de
presión entre dos masas ciclónica y anticiclónica, así como de la distancia
que media entre ambas (el gradiente de presión puede expresarse en mb/Km. o mb/º)
a.4–
Naturaleza de las masas de aire que afectan a la Península: frías, cálidas o
templadas; secas o húmedas.
a.5–
Posible evolución de os centros de acción y frentes.
b)
Análisis del mapa de topografía de altura.
En el mapa de 500 mb., las isohipsas son líneas que engloban a todos los puntos
en los que la presión de 500 mb. se alcanza a una determinada altura. En
condiciones de presión normal, los 500 mb. se alcanzan a 5.500 metros de
altura. Y, por tanto, una isohipsa de 5.600 metros corresponde a una zona con
alta presión (por explicarlo sucintamente, la “columna” de aire situada por
encima de dicho punto “pesa” tantos milibares como otra columna de aire
situada a 5.500 metros, y por tanto más larga: lo que justifica porque el aire
de la primera columna sea más pesado). Estudiaremos:
b.1–
Localización y descripción de altas y bajas de altura, de las figuras barométricas
(rombo, omega, pantano, vaguada...) y de la posición del
Jet–Stream (y carácter dominante de la circulación en altura:
meridional, zonal o septentrional...)
b.2–
Mapa térmico: temperatura del aire (de forma simplemente estimativa, si tenemos
en cuenta que cada 100 metros desciende en condiciones normales 0,6ºC, en 5.500
metros haría teóricamente una temperatura 33º inferior a esta masa de aire
puesta en el nivel del mar); formación de gotas frías o cálidas;
correspondencia entre isohipsas e isotermas.
c)
Cotejo de los mapas de superficie y de altura,
para determinar:
c.1– El origen térmico o dinámico de los centros de acción de la superficie. Si coinciden en altura y superficie dos anticiclones o dos borrascas, podemos presuponer que el origen de dicha figura barométrica en superficie es dinámico; y, en caso contrario, se trata de un anticiclón o borrasca térmico/a. La diferencia es que los anticiclones y bajas térmicas sólo afectan a una franja delgada superficial, mientras que los centros dinámicos pueden tener un enorme espesor. Un anticiclón en superficie que se corresponda con una baja en altura puede estar asociado a un tiempo inestable...
c.2–
Actividad o inactividad de los frentes de superficie. Para comprobarlo, como
hemos indicado, debemos realizar la intersección entre la isohipsa del mapa de
altura y la línea del frente: si forman un ángulo menor de 45º y el frente es
frío, será activo, y viceversa. Si forman un ángulo más abierto que 45º y
el frente es cálido, será activo. La intersección debe hacerse partiendo del
lado del frente hacia el que se dispongan los símbolos de frente cálido o frío,
y hacia la isohipsa más próxima. Si no hay intersección con ninguna isohipsa
(por estar éstas más separadas que el espacio ocupado por el frente, no se dan
condiciones barométricas de inestabilidad en altura.
c.3–
Áreas de perturbación como la parte delantera de vaguadas en altura exista o
no frente en superficie) o la parte posterior de un frente frío cuando las
isohipsas que existen en altura en dichos puntos tengan curvas ciclónicas.
d)
Interpretación del tiempo previsto:
estabilidad o inestabilidad de cada zona, temperaturas y tipos de viento
(humedad, etc.), así como la evolución atmosférica previsible: por ejemplo,
comparando si las borrascas se encuentran o no “en fase” respecto a las
isohipsas.